El terror “dosmilero”, la década más bastardeada del género
La primera década de los años 2000 consolidó una profunda reconfiguración en la industria cinematográfica del terror, un período frecuentemente desacreditado por la crítica debido a su marcada dependencia de la ultra violencia y la saturación de remakes. Impulsada por producciones emblemáticas como *El juego del miedo* (2004) y *Hostel* (2005), la corriente denominada *torture porn* redefinió las taquillas globales al registrar recaudaciones millonarias que multiplicaron por decenas sus presupuestos iniciales, al tiempo que las adaptaciones hollywoodenses de clásicos del cine asiático y de franquicias clásicas de los ochenta copaban la cartelera. Este modelo de producción, caracterizado por el impacto visual explícito, la estética hiperrealista y el uso intensivo de la tecnología digital de la época, respondió directamente a las paranoias socioculturales posteriores al 11 de septiembre de 2001. Hoy en día, directores, teóricos del cine y audiencias han comenzado a revisar críticamente este catálogo para rescatar su valor técnico e iconográfico, reconociendo que aquel cine de horror "dosmilero" sentó las bases narrativas y estéticas sobre las que se construye el género contemporáneo.
Publicado originalmente por Infobae
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