El día que la Unión Soviética hizo estallar una bomba 3.300 veces más poderosa que la de Hiroshima para demostrar su poderío
El 30 de octubre de 1961, en el punto más álgido de la Guerra Fría, la Unión Soviética detonó la denominada Bomba del Zar, un artefacto termonuclear cuya potencia resultó 3.300 veces superior a la bomba lanzada sobre Hiroshima. Esta prueba, ejecutada sobre el archipiélago de Nueva Zembla, se consolidó como la mayor explosión provocada por el ser humano en la historia, respondiendo a una estrategia deliberada de Moscú para demostrar su supremacía tecnológica frente a Estados Unidos en la carrera armamentística. Más allá de su capacidad destructiva, el evento funcionó como una herramienta de propaganda geopolítica diseñada para intimidar a Occidente y reafirmar el poderío militar soviético en un escenario global de alta tensión.
Modifica el tablero geopolítico internacional y tiene repercusiones diplomáticas y comerciales globales.
Publicado originalmente por Infobae
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